¿UN CRISTO MUERTO?
Pero Dios lo ha resucitado, librándolo de las garras de la muerte. Y es que no era posible que la muerte [lo] dominase… Hechos 2:24, BLPEl entierro de Jesús forma parte del evangelio, como vimos ayer, porque confirma tanto la realidad de su muertecomo la naturaleza corporal de su resurrección.









