“Sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe
y que recompensa a quienes lo buscan” Hebreos 11:6
La fe y la determinación no se consigue sentándose cómodamente en un sillón bajo el árbol. No la
obtienes simplemente pensando, esperando o deseando. Para tener confianza y fe en Dios se necesita
accionar.
La fe es como un músculo y se desarrolla usándolo más. Cuanto más usas la fe que tienes, más ésta se
estira. Cuanto más se estire más fuerte espiritualmente serás. Todo esto es trabajo, pero como
resultado tendrás por lo menos cuatro beneficios de parte de Dios.
Dios nos promete poder: Nada nos detendrá si permitimos que el poder de Dios actúe dentro de
nosotros. Dios le dijo a Josué en Josué 1:5 “Nadie podrá hacerte frente mientras vivas”. Dios le dijo a
Josué que sería invencible. ¿Pablo dijo que si confiamos en Dios entonces seremos más que
vencedores y si Él está de nuestro lado quién podrá contra nosotros?
Dios garantiza su presencia: Confiar en Dios te proporciona constantemente una confirmación de Su
presencia en tu vida. En Josué 1:5 dice “Así como estuve con Moisés, también estaré contigo; no te
dejaré ni te abandonaré”. Esa es una gran promesa que nos da aliento de saber que no estamos solos
en el camino de la fe.
Dios nos promete protección: Así como una gallina protege a sus pollitos así también podemos
estar seguros de que Dios nos dará protección. En Isaías 43:2 dice “Cuando pases por aguas
profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por
el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán”. Si confiamos en Dios nada
puede dañarnos porque El mismo estará con nosotros dondequiera que vayamos.
Dios nos promete prosperidad: No solo tenemos la promesa de poder y protección, sino que
también de provisión. El Salmos 112:1,3 dice “Dios bendice a quienes lo adoran y gozan cumpliendo
sus mandamientos. Tendrán en su casa muchas riquezas, y siempre triunfarán en todo”. Esta es una
enorme promesa para los que tienen fe y le obedecen.
Principio apreciable
Dios recompensa a quienes le buscan y le siguen a ojos cerrados. De hecho, es imposible agradar a
Dios sin confiar en Él. Pero una vez que lo hacemos tenemos también la garantía de que tendremos
éxito y prosperidad en todo sentido.
Cuanto más te ejercitas en la fe más fuerte te vuelves. Si queremos el poder de Dios, no tenemos la
opción de elegir las reglas que nos gustan y desechar el resto. Es todo o nada. Igualmente, cuando
Dios promete el todo, Él lo cumple a cabalidad en todo.
No sé cuál es la situación en tu vida que requiere de tomar pasos de fe y confianza. Pero una cosa sí
sé, y es que si caminamos confiando en Dios y obedecemos sus mandamientos tenemos garantizado
su poder, presencia, protección y prosperidad.
Oremos: Padre en Cristo Jesús te suplico ayúdame a ser determinado, así como le dijiste a Josué,
quesea sumamente determinad; deseo confiar en ti. Gracias.
Ps. Cáceres